Mi nombre es Karla Hernández Jiménez (evidente ¿no?)
Soy originaria del puerto de Veracruz, aunque no lo parezca. Nací el 9 de diciembre de 1991, actualmente tengo 20 años.
Mis padres son María Esther Jiménez Pérez y Oldair Hernández Salinas, actualmente están divorciados. Fui hija única hasta hace casi 4 años, cuando nació mi hermanito, por parte de padre. Nos llevamos muy bien y lo visito con regularidad. Nos queremos mucho ♥.♥
Me gusta la música: rock latinoamericano, psicodélico, alternativo, ska, reggae. Soy demasiado especial para la música lo reconozco (me mareo escuchando pop o reggaetón), aunque por lo general trato de dejarme llevar (aunque si tu vecino empieza a escuchar chunchaca desde las 6 a.m es un poco complicado ¬¬°).
Disfruto la música, me transporta o me trae buenos recuerdos, me llena de energía para continuar en la vida.
Como buena hippie que soy adoro la naturaleza, los colores estridentes o que emulen el estado psicodélico, las artesanías, la buena onda, el tratar de estar en paz con uno mismo.
Pero lo que más me gusta en esta vida es leer. Aprendí a leer a la edad de 5 años y no he parado desde entonces, ya he perdido la cuenta del número total de libros que han pasado por mis manos, las buenas historias me envuelven, me conmueven, me inspiran o me hacen llorar de la emoción, en resumen los libros son mi vida.
El cine me gusta mucho, pero no ir al cine. Prefiero ver una película de arte, espejo de nuestra realidad, a una gran producción de Holliwood.
De mi vida escolar preferiría no hablar detalladamente debido a que, exceptuando la secundaria y mis últimos dos semestres en bachillerato, mis años de escuela han sido casi lo más amargo de mi existencia. Ahora lo recuerdo y me dan risa mis patéticos compañeros, pero en ese entonces dolía, y dolía mucho sobre mi ser.
Aunque la carrera no me guste mucho (de eso hablare detalladamente más adelante) no me iré con las manos vacías, lo que más recordaré será que en la universidad aprendí a volver a confiar en los demás en sentirme parte de… y no observar todo desde fuera, recordaré siempre que en la UV aprendí lo que es la amistad….

Tampoco olvidaré jamás que plantando la semilla, ya sea con educación o con literatura, el cambio se puede lograr.
Desde que tengo memoria he sido una buena estudiante. No la mejor, simplemente buena, los únicos premios que he ganado son reconocimientos por unos cuentos que escribí para concursos estando en secundaria y eso para mí siempre será un orgullo.
Diría que uno de mis mayores logros que conseguido en la vida es haber sido admitida en la UNAM en agosto de 2011 a la carrera de letras hispánicas, el cual por cierto había sido el sueño de toda mi vida pues a fin de cuentas es lo que siempre he querido hacer desde que tengo uso de razón.
Sin ánimos de ofender a los que de verdad tengan vocación para esta carrera, pero la realidad es que pedagogía nunca fue una opción voluntaria para mí, no me interesaba en lo más mínimo, aun a veces pienso ¿Qué estoy haciendo aquí? Entrar a la UV a la carrera de Pedagogía fue idea de mis padres, ambos son maestros, por lo cual mi esperanza de ir a la UV de Xalapa (mi primera opción al salir del bachillerato) a estudiar letras quedó reducida a cero. A veces me entran muchas ganas de desertar, pero nunca he sido de las que dejan las cosas a medias así que terminaré mi carrera como pedagoga.
Y es por eso queridos compañeros que estoy aquí, que sigo aquí con ustedes, en esta facultad. Mis planes son, hasta el momento, graduarme por promedio y volver a la UNAM a perseguir mi sueño y mayor aspiración en la vida....
Por el momento es todo.

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